
– entonces bueno, fue la última oportunidad y yo creo que eso me instó a… a seguir
– y llegué a mi casa, a la casa de mis padres un día en la noche y mi papá estaba como esperando, tarde… 3 y media, 4 de la mañana, yo obviamente venía con bastantes copas de más y tuve una discusión con él, me fui, me fui a un motel, porque obviamente no me podía devolver a esa hora a Santiago, y al otro día me levanté y me fui a tomar a un bar ahí en Valparaíso, me junté con mi hermano que me llevó un paquete de pitos y me devolví a Santiago, donde me vine aquí a un…. con un amigo a… y aquí estuvimos… todo lo que da ese día, la noche y al otro día, que eso era como un domingo creo, porque recuerdo que el domingo terminé donde otro amigo y el lunes yo tenía que ir a la oficina y el lunes yo me sentía pésimo, muy mal, aparte de este bajón depresivo de la cocaína y del alcohol y todo, entonces mal… y me sentía muy mal de haber peleado con mi papá, me sentía muy mal por eso… y ahí yo decidí
– cuando mi mamá me lo dice, y con la angustia que yo vi que ella me lo dijo, fue diferente
– Yo creo que la Paz [esposa] se dio cuenta antes, de hecho ella un par de veces me preguntó si yo estaba consumiendo algo. Ahora, la pregunta era tan liviana, era en un contexto de tan poco peso y yo también andaba tan en otra, que yo le dije ‘no, no no más, no te preocupís’. Entonces como que no me sentí acorralado con esa pregunta, no fue una situación como de presión, que me la saqué rápidamente, las 2 o 3 veces que ella me preguntó [… ] la Paz [… ] me encontró una bolsa de coca… en el auto […] el hecho de que me hayan encontrado en el auto una bolsa, era una evidencia más que concreta.