
La nueva perspectiva que aparece lleva a preguntarse por el lugar en que se está en la vida en este momento:
– Entonces…fue… fue… igual fue doloroso, fue como si me sacaran la anestesia y empezar a ver qué onda… qué onda con todo, conmigo… empezar a mirar pa’ atrás, a ver dónde estaba.
– En ese sentido pa’ mí ese período de abstinencia fue fundamental… eh… hubo un cambio de… de posición, lógicamente, pero de un pasito, era como de dónde venía y de dónde estaba y de todo lo que había que hacer… Puta, era como… yo diría que siquiera de aquí a la puerta, o como que se me hiciera la imagen de que había una puerta, y de que se podía caminar por esa puerta y de que pasando esa huevá había otra huevá… pero como te digo, surge la idea de la puerta, del camino.
– Me empecé a deshacer de los libros, a hacer orden y recuento de todo lo que tenía… Tratar de decir fuera, empezar a deshacerme, empezar a ver con qué me quedo, con qué no me quedo, qué quiero llevarme de aquí pa allá, llevar fotos, o pasarlas.
– Yo creo que simplemente la esperanza de que las cosas podían ser diferentes. – Igual, puta que me dolieron esas seis semanas, fueron tan… dolorosas, o sea, el darme cuenta de dónde estaba… cachai. Fue tan tan tan doloroso que no te dan ganas de volver atrás… No quería volver a pasar por ese dolor de nuevo… no iba a volver a pasar de nuevo… o sea, si ya había empezado no podía.